Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Del plato a la boca se cae la sopa.
En la puerta del horno se quema el pan.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
De los hombres se hacen los obispos.
En la necesidad se conoce la amistad.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Deja la bola rodar, que ya parará.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
De los hijos, el que muere es el más querido.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El león, no es como lo pintan.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Del que jura, teme la impostura.
Jamón empezado, pronto mediado.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Jamás se ha quejado el oro de ser robado.
Del precipitar nace el arrepentir.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Del plato a la boca se cae la sopa.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Irse con la música a otra parte.
De los hombres se hacen los obispos.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en paja.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
El que debe y paga, descansa.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
El que da, recibe.
De los hijos, el que muere es el más querido.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
El que corre mucho, se cae de panza, y el que no corre no alcaza.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
El que corre mucho, atrás se halla.
El león, no es como lo pintan.
El que con cojos anda se llama bastón.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
El que con niños se acuesta, meado amanece.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Jamón empezado, pronto mediado.
El que con locura nace, con ella yace.
Jamás se ha quejado el oro de ser robado.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
El que compra y miente en su bolso lo siente.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Irse con la música a otra parte.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en paja.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
El que debe y paga, descansa.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que da, recibe.
El que bruto entra, bruto se ausenta
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
El que corre mucho, se cae de panza, y el que no corre no alcaza.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
El que corre mucho, atrás se halla.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El que con cojos anda se llama bastón.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
El que con niños se acuesta, meado amanece.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
El que con locura nace, con ella yace.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Con una rueda, no anda una carreta.
El que compra y miente en su bolso lo siente.
Contra un padre no hay razón.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Contra gustos no hay nada escrito.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Contigo, pan y cebolla.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El que bruto entra, bruto se ausenta
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Con quien te vi te comparé.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.