Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

De la tierra Romana buena Gitana
La larga andadura del puente es segura
Sanpedreño arriscao Cuco salao
Escudo del pueblo que tiene su dueño
Las cigúeñas volando y yo cantando
Las aves zancudas miradas agudas
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Relieves morados lucen a los lados
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Con peso y panojas no pesas ni hojas
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Carreta sin mulas parada segura
Del favor nace el ingrato.
Brocado redondo sentimientos hondos
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Blanco y azul primoroso tul
De lengua me como un plato.
Abanico y madera de bolillo era
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Con abanico de encaje aire da el guaje
De lejos llegarán, y de casa nos echarán.
Silla de paja culo que baja
Del dicho al hecho, va mucho trecho.
Alubias ropjas calientes en la olla
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Bolillo de uvas vino sin espuma
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Fondo rojo brocado cojo
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
De ganchillo y brocado todo acabado
De la tierra el carnero; y de la huerta el puerro.
De la tierra Romana buena Gitana
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Sanpedreño arriscao Cuco salao
De las ciencias y las artes, sólo es enemigo el ignorante.
Las cigúeñas volando y yo cantando
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Del favor nace el ingrato.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
De lengua me como un plato.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
De lejos llegarán, y de casa nos echarán.
Del dicho al hecho, va mucho trecho.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
De la tierra el carnero; y de la huerta el puerro.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
De las ciencias y las artes, sólo es enemigo el ignorante.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
De las carreras nada queda, sólo el cansancio.
De la mujer y el dinero, no te burles caballero.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
De la risa al duelo un pelo.
Del amo y del mulo, cuanto más lejos más seguros.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Del árbol caído, todos hacen leña.
Del amor al odio, sólo hay un paso.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
De la panza, sale la danza.
De la noche a la mañana, pierde la oveja su lana.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
De la mujer el consejo primero, del hombre el postrero.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
De la mujer y el dinero no te burles compañero.
De la mar el salmón y de la tierra el jamón.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El vino, comido mejor que bebido.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
El viejo pierde el diente, pero no la simiente.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
El vino demasiado, ni guarda el secreto ni cumple palabra.
De la mujer y el dinero, no te burles caballero.