Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Al bueno darás y del malo te apartarás.
Al bueno darás, y del malo te apartarás.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Al buen entendedor, pocas palabras le bastan.
Al buen jugador la pelota le viene.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al buen día, métele en casa.
Al buen día, mételo en casa.
Al buen entendedor con pocas palabras basta.
Al buen callar, lo llaman Sancho.
Al buen comer, llaman Sancho.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Al buen callar, llaman Santo.
Al amigo, con su vicio. Se le debe querer y atender.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Al bien buscarlo, al mal etarlo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te has de llegar.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Al barrigón, no le vale faja.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al bien, buscarlo; al mal, esperarlo.
Al amigo con su vicio.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Alba roja, vela moja.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A la zorra, candilazo.
Albacete, caga y vete.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Al "ayer" lo conocí, pero al "mañana" nunca lo vi.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A la virtud, menester hace espaldas.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al amigo, con su vicio. Se le debe querer y atender.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Al amigo con su vicio.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
A la mejor puta se le escapa un pedo.
A la mal casada mirarle la cara.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mejor cocinera, se le ajuma la olla.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
A la mañana el blanco y el tinto al sereno.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
A la mal casada mirarle la cara.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
A la mal casada, miradla a la cara.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la luz de la vela, no hay mujer fea.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
- Ninguna palabra rima con indio.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
A la luz de la vela, no hay mujer fea.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
A la hija mala, dineros y casarla.
- Ninguna palabra rima con indio.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
A la madrastra, el nombre le basta.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile se prende.
A la gallina no les pesan sus plumas.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".