Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Los duelos me hicieron negra, que yo señor, blanca era.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Los duelos con pan son menos.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Los dineros del sacristán, cantando vienen, cantando se van.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Los difuntos, todos juntos.
Los cementerios están llenos de valientes.
Los días que pasan de enero, pierde ajos el ajero.
Los celos son malos consejeros.
Los de Morón como son, son.
Los celos ciegan la razón.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Los cascos salen a la botija.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Los casados, casa quieren.
Los dedos de la mano no son iguales.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
Los cuerpos grandes se mueven despacio.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Los cuernos y los dientes, duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Los burros se buscan para rascarse.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Para gustos se hicieron los colores.
Los cementerios están llenos de valientes.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Los celos son malos consejeros.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Los celos ciegan la razón.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Para este viaje no hacen falta alforjas.
Los cascos salen a la botija.
Para ese viaje no se necesitan alforjas.
Los casados, casa quieren.
Para enfermedad de años no hay medicina.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Para enero, oliva en el brasero.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Para el último viaje, no es menester equipaje.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Para el solano, agua en mano.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Los burros se buscan para rascarse.
Para el postrero no hay cuchara.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado
Para gustos se hicieron los colores.
Gente de navaja, poco trabaja.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Gente de montaña, gente de maña.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Gente castellana, gente sana.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Genio y figura, hasta la sepultura.
Para este viaje no hacen falta alforjas.
Genio y figura hasta la sepultura.
Para ese viaje no se necesitan alforjas.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Para enfermedad de años no hay medicina.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Para enero, oliva en el brasero.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Para el último viaje, no es menester equipaje.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Para el solano, agua en mano.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Donde las dan las toman.
Para el postrero no hay cuchara.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado