Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
El cobarde vive, el valiente muere.
El corazón del avaro se parece al fondo del
mar, ya pueden
llover riquezas, no se llenará.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
El corazón conoce la amargura del alma.
El cliente siempre tiene la razón.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El
comer y el rascar, todo es empezar.
El chorizo no es dañino si se cuece en vino fino.
El
comer y el rascar, solo es empezar.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El
comer y el rascar no quieren más que empezar.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
El
comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
El
comer y el besar, todo es hasta empezar.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El
comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
El
comer mató a muchos, el hambre casi a ninguno.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
El
comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
El
comer, es maestro del beber.
El cerdo siempre busca el fango.
El cobarde vive, el valiente muere.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El cobarde es
león en su
casa y liebre en la
plaza.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El cliente siempre tiene la razón.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El cebo oculta el anzuelo.
El cierto
amigo, en la cosa incierta se conoce.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El chorizo no es dañino si se cuece en vino fino.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El catalán de piedras hace pan.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
El casar y descasar, despacio se han de pensar.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El Casado por amor vive vida con dolor.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
El casado por amor vive vida con dolor.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El
cerdo siempre busca el fango.
El casado casa quiere.
El
cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El caracol donde nace, pace.
El celoso no puede ser jocoso.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
El cantar, alegra el trabajar.
El cebo oculta el anzuelo.
El can que mucho lame, saca sangre.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares.
El catalán de
piedras hace
pan.
El camino malo, se pasa rápido.
El casar y descasar, despacio se han de pensar.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
El Casado por amor vive vida con dolor.
El camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
El casado por amor vive vida con dolor.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
El casado en su
casa, y el muerto en la mortaja.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
El casado,
casa quiere y costal para la
plaza.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El
casa del muerto cada uno llora su duelo.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El caracol donde nace, pace.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
El cantar, alegra el trabajar.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
El can que mucho lame, saca sangre.