Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
La experiencia no se fía de la apariencia.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
La
flor del romero, de la abeja es curandero.
La experiencia es la madre de la ciencia.
La
flor de enero, no llega al frutero.
La experiencia es a veces dolencia.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
La excepción confirma la regla.
La fiebre no está en la sábana.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
La espina, ya nace con la punta fina.
La
felicidad es: buena salud y mala memoria.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
La
felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
La esperanza no llena la panza.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
La esperanza mantiene.
La
familia pequeña, vive mejor.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
La fama propia depende de la ajena.
La esperanza es lo último que se pierde.
La falta del
amigo hase de conocer, no aborrecer.
La esperanza es la última en morir.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
La esperanza es el pan de los pobres.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
La esperanza alegra el alma.
La experiencia no se fía de la apariencia.
La esencia fina viene en frasquito chico.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
La experiencia es la madre de la ciencia.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
La experiencia es a veces dolencia.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
La excepción confirma la regla.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
La espuela chuza más bueno, cuando el
caballo es ajeno.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
La espina, ya nace con la punta fina.
El que nace pa' martillo del cielo le caen los clavos.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
La esperanza no llena la panza.
El que nace chicharra, muere cantando.
La esperanza mantiene.
El que nace capacho, muere serón.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
La esperanza es lo último que se pierde.
El que nace barrigón, buenas ganas que lo fajen.
La esperanza es la última en morir.
El que muere, se libra de lo que debe.
La esperanza es el
pan de los pobres.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
La esperanza alegra el alma.
El que muda de amo, muda de hado.
La esencia fina viene en frasquito chico.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
El que mucho habla, poco acierta.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
El que mucho habla, mucho yerra.
El que nace para buey, del
cielo le cae la yunta.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que nace para borrico, del
cielo le baja el aparejo.
El que mucho duerme poco vive.
El que nace pa' martillo del
cielo le caen los clavos.
El que mucho duerme poco aprende.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
El que mucho corre, pronto para.
El que nace chicharra, muere cantando.
El que mucho come, poco adelgaza.
El que nace capacho, muere serón.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
El que nace barrigón, buenas ganas que lo fajen.
El que mucho abarca poco aprieta.
El que muere, se libra de lo que debe.
El que mucho abarca, poco acaba.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
El que muda de amo, muda de hado.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
El que mucho ofrece, poco da.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
El que mucho habla, poco acierta.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que mucho habla, mucho yerra.