Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Al alba de la duquesa, que le daba el sol a media pierna.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Al alba de la duquesa, que le daba el sol a media pierna.
A la hora de la quema se verá el humo.
A la larga, todo se sabe.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A la larga, todo se arregla.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
A la gallina no les pesan sus plumas.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
A la hora de la quema se verá el humo.
puri abrigate
A la hija mala, dineros y casalla.
puri abrigate
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
buenas noches jose
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
no que es de una amiga
Al agradecido, más de lo pedido.
no que es de una amiga
A la gallina no les pesan sus plumas.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
A la gorra, ni quien le corra.
A la fuerza no es cariño.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Buenas noches a todos hasta mañana
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
A la corta o a la larga el galgo a su liebre mata.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A la fuerza no es cariño.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A la fuerza ahorcan.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
A la fortuna, por los cuernos.
Al acebuche no hay quien le luche.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Al acebuche no hay quien le luche.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
A la cama no te irás sin saber algo más.
A la de tres va la vencida.
A la cabeza, el comer la endereza.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
A la cabeza, el comer endereza.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
A la buena mujer, poco freno le basta.
A la corta o a la larga el galgo a su liebre mata.
A la buena casada, sólo su marido le agrada.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
A la bota, darle el beso después del queso.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A la bota, darla el beso después del queso.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A la borrica arrodillada, doblarle la carga.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la boda del herrero, cada cual con su hierro.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A la boda del herrero, cada cual con su dinero.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
A la bestia cargada, el sobornal la mata.
Al acebuche no hay quien le luche.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Alábate pollo, que mañana te guisan.
A la cama no te irás sin saber algo más.