Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Al perro flaco todo son pulgas.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Al mejor caballo se le van las patas.
Al mejor caballo, se le van las patas.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Al mejor cazador se le escapa una paloma.
Al mejor cazador se le va una liebre.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Al peligro, con tiento; y al remedio, con tiempo.
Al peor marrano, la mejor bellota.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Al médico, confesor y letrado, no le traigas engañado.
Al médico, confesor y letrado, no le traigas engaño.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Al más charrán paga le dan.
Al más chico muerde el perro.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Al pan se arrima el perro.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Al papel y a la mujer, hasta el culo le has de ver
Al mal tiempo, buena cara.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Al mal tiempo, mucha cara.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Al mal paso, darle prisa.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Al mal segador la paja estorba.
Al mal segador, la paja le estorba.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
A los pendejos ni Dios los quiere.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
A los tontos no les dura el dinero.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Al malo, lo mejora el palo.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
A los enemigos, bárreles el camino.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
A los locos se les da la razón.
Al mal dar, tabaquear.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Al mal encuentro, darle la mano y mudar asiente.
Al mal hecho, ruego y pecho.
A los cien años todos calvos.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
A los enemigos bárreles el camino.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Al mal circo le crecen los enanos.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A lo que se quiere bien, se castiga.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
A los audaces la fortuna les ayuda.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Al mal amor, puñaladas.
Al mal año, entra nadando.
Al mal año, tarria de seda.
A lo que no puedas, nunca te atrevas.
A lo que no puede ser paciencia.
A lo que no puede ser, paciencia.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Al loco y al toro, dale corro.
Al maestro, cuchillada presto.
Al maestro, cuchilla presto.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Al loco y al aire, darles calle.
Al loco y al fraile, aire.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Al nopal lo van a ver sólo cuando tiene tunas.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
A lo hecho, pecho.
Alli se puede comer por una peseta.
Allí se puede comer por una peseta.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Al músico viejo le queda el compás.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Al niño y al mulo, en el culo.
Al lavar los cestos haremos cuentas.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Allega, allegador, para buen derramador.
Al mejor caballo se le van las patas.
Al mejor caballo, se le van las patas.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Al mejor cazador se le escapa una paloma.
Al mejor cazador se le va una liebre.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Allá van leyes, do quieren reyes.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Al médico, confesor y letrado, no le traigas engañado.
Al médico, confesor y letrado, no le traigas engaño.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Allá va la lengua do duele la muela.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Al más charrán paga le dan.
Al más chico muerde el perro.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Allá donde fueres, haz lo que vieres.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Al marido, amarle como amigo y tenerle como enemigo.
Al ingrato con la punta del zapato.
Al ingrato, con la punta del zapato.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Al mal tiempo, buena cara.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Al mal tiempo, mucha cara.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Al mal paso, darle prisa.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Al mal segador la paja estorba.
Al mal segador, la paja le estorba.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Al hombre se mide de cejas arriba.
Al hombre se mide, de cejas arriba.
Al hombre valiente, espada corta.
Al malo, lo mejora el palo.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Al hombre, por el verbo, y al toro por los cuernos.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Al mal dar, tabaquear.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Al mal encuentro, darle la mano y mudar asiente.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Al mal circo le crecen los enanos.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Al mal amor, puñaladas.
Al mal año, entra nadando.
Al mal año, tarria de seda.
Al hombre jugador y al caballo corredor poco les dura el honor.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Al hombre mayor, dale honor.
Al loco y al toro, dale corro.
Al maestro, cuchillada presto.
Al maestro, cuchilla presto.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Al loco y al aire, darles calle.
Al loco y al fraile, aire.
Al hombre desconocido, no le toques la oreja.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Al hombre enfadado dale de lado.
Alli se puede comer por una peseta.
Allí se puede comer por una peseta.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Al hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Al hombre de rejo, vino recio.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Al hombre aguado, mirarlo de medio lado.
Al hombre airado dale de lado.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Allí estaba quien lo vio; pero no era yo.
Al hijo malo, pan y palo.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Al lavar los cestos haremos cuentas.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Allega, allegador, para buen derramador.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Allá van leyes, do quieren reyes.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Al higo por amigo
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Allá va la lengua do duele la muela.
Al hambre no hay pan negro.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Allá donde fueres, haz lo que vieres.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Al hablar, como al guisar, su granito de sal.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Al ingrato con la punta del zapato.
Al ingrato, con la punta del zapato.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Al gusto estragado, lo dulce le es amargo.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Algún día, ahorcan blancos.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Al hombre se mide de cejas arriba.
Al hombre se mide, de cejas arriba.
Al hombre valiente, espada corta.
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Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Al hombre, por el verbo, y al toro por los cuernos.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Al gorrino y al melón, calor.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Al hombre jugador y al caballo corredor poco les dura el honor.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Al hombre mayor, dale honor.
Algo es algo, menos es nada.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso, un galgo.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas
Al hombre desconocido, no le toques la oreja.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Al hombre enfadado dale de lado.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Al hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Al hombre de rejo, vino recio.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Al hombre aguado, mirarlo de medio lado.
Al hombre airado dale de lado.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Al hijo malo, pan y palo.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Algo busca en tu casa, quien te hace visitas largas.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Al higo por amigo
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Al hambre no hay pan negro.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Al hablar, como al guisar, su granito de sal.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Al gusto estragado, lo dulce le es amargo.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Al gallo que mucho canta, le aprietan la garganta.
Algún día, ahorcan blancos.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.