Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Al
santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Al saber lo llaman suerte.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Al roto, patadas y porotos.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Al romero, que se le seca el
pan en el zurrón, no le tengas duelo.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Al romero que se le seca el
pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Al roble no le dobles.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Al rico, los
amigos le son enemigos.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Al rey muerto rey puesto.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Al que quiere saber, mentiras a él.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato lo pilla presto.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Al que veas en alpargatas por
Navidad, no le preguntes cómo le va.
Al que obra bien, bien le va.
Al que va a la
bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Al que no usa bragas, las costuras le hacen llagas.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Al que te quiera mal, cómele el
pan, y al que te quiera bien, también.
Al que no quiere caldo, tres tazas.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Al que no quiere caldo se le dan dos tazas.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Al que no quiera taza, taza y media.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Al que no le saben, le inventan.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Al que no le guste, que se rasque.
Al que se
casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Al que quiere saber, mentiras a él.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Al que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.
Al que obra bien, bien le va.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Al que no usa bragas, las costuras le hacen llagas.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Al que no sabe de
vacas, la boñiga lo embiste.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Al que no quiere caldo, tres tazas.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Al que no quiere caldo se le dan dos tazas.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Al que no quiera taza, taza y media.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Al que no le saben, le inventan.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Al que no le guste, que se rasque.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Al que nace para tamal, del
cielo le caen las hojas.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Al que nace para martillo, del
cielo le caen los clavos.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Al que feo ama, bonito es.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Al que feo ama, bonita le parece.
Al que muere en el
barco, le reclama el charco.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.