Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Ayudaté y serás ayudado.
Ayunar, o comer truchas.
Barájamela más despacio.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Ayúdate que yo te ayudaré.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Bandera vieja, honra capitán.
Baños, hasta los cuarenta años.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Bailo bien y me echan del corro.
Baja acá, gallo, que estás encaramado.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Ayatola no me toques la pirola.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Bailo bien y me echáis del corro.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Baile que en burla empieza, acaba en
boda.
A virgo perdido nunca falta marido.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Bailar la trabajosa.
Bailar con la más fea.
Bailarines en cojos paran.
Ave que vuela, a la cazuela.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Badajo alto,
campana rota.
Baila Antón según le hacen el son.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Ave por ave, el carnero si volare.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Ave de mucha pluma tiene poco que comer.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
A veces sale más caro el collar que el perro.
A veces se llora de alegría.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Ayunen los
santos, que no tienen tripas.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
A veces perdiendo se gana.
Ayudaté y serás ayudado.
Ayunar, o
comer truchas.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Ayúdate que yo te ayudaré.
Ayúdate y el
cielo te ayudará.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A veces caza quien no amenaza.
Ayer entró en la
iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Ayatola no me toques la pirola.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
¡Ay de la
casa donde no se hila!.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Ausente, apenas viviente.
A virgo perdido nunca falta marido.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Ave que vuela, a la cazuela.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Ave por ave, el carnero si volare.
Ave de mucha pluma tiene poco que
comer.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Ave de mucha pluma poco tiene que
comer.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A veces sale más caro el collar que el perro.
A veces se llora de alegría.
Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
A veces perdiendo se gana.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
A veces, hasta un
cerdo ciego encuentra una bellota.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A veces
caza quien no amenaza.
Ara bien y cogerás trigo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Ausente, apenas viviente.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Aquí se rompió una taza, cada quien se va a su casa.
Ausencia al más
amigo, pronto lo pone en olvido.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Aquí paz y en el cielo gloria.
A un traidor, dos alevosos.
Aurora rubia, o viento o
lluvia.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al
cielo.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A quien vela, todo se le revela.
Aunque sea fraile, le gusta el
baile.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Aunque me visto de lana, no soy
oveja.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Ara bien y cogerás trigo.
Ara con
heladas, que matarás la grama.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su
casa.
Aquí se rompió una taza, cada quien se va a su casa.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Aquí paz y en el
cielo gloria.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Aquí no hay más cera que la que arde.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
A quien se halló en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A quien vela, todo se le revela.