Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Del mal manjar, un bocado nomás.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Del lunes la luna es buena.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Del joven voy, del viejo vengo.
De lo bendito, poquito.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro.
Del necio, a veces, buen consejo.
Del jefe y del mulo, cuanto más lejos más seguro.
Del monte sale, con que se arde.
De limpios y valentones, están llenos los panteones.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
De limpios y tragones están llenos los panteones.
Del mirar nace el desear.
De lejos parecen y de cerca son.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Del mar, el mero, y de la tierra el carnero.
Del mal vino, buena borrachera.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Del cuero salen las correas.
Del lunes la luna es buena.
Del cuero sale la correa.
Del joven voy, del viejo vengo.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Del cuerdo al loco va muy poco.
Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Del jefe y del mulo, cuanto más lejos más seguro.
Del comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
De limpios y valentones, están llenos los panteones.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
De limpios y tragones están llenos los panteones.
Del buen vecino sale el buen amigo.
De lejos parecen y de cerca son.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
De la "mar" el salmón y de la tierra el jamón.
Del cuero salen las correas.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Del cuero sale la correa.
De la mar, el mero y de la tierra el cordero.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.
Del cuerdo al loco va muy poco.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Del comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
De la mano a la boca, se pierde la sopa.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Del buen vecino sale el buen amigo.
De la mala mujer no te guíes, y de la buena no te fíes.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Del bien al mal, no hay un canto de real.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
De la vista nace el amor.
Del ahorro viene la posesión.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Del ahorro viene el logro.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Del ahogado, el sombrero.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Del agua vertida, nunca toda recogida.
De la "mar" el salmón y de la tierra el jamón.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
De la mar, el mero y de la tierra el cordero.
Del agua mansa se asombra el perro.
De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.
Del agua mansa no fíes nada.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Del agua mansa me libre Dios, que de la turbia me libro yo.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me guardaré yo.
De la mano a la boca, se pierde la sopa.