Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:
El Diablo no se harta de romper suelas.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El diablo es puerco.
El día para el trabajo; la
noche para el descanso.
No desperdicies y no necesitarás.
El día más claro llueve.
El desgraciado, va a por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El día en que la mierda valga dinero, los pobres nacerán sin culo.
El deseo hace hermoso lo feo.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El día de
San Matías, entra el sol por la umbría.
El demonio no duerme.
El día de
San Ciruelo, pagaré lo que debo.
El de las piedras hace pan.
El día de
San Brando, no tiene cuando".
El dedo malo, se corta y se vota.
El día de
San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El Dar limosna nunca mengua la bolsa.
El diablo nunca duerme.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
El Diablo no se harta de romper suelas.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El daño hecho no tiene remedio.
El diablo es puerco.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
No desperdicies y no necesitarás.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
El desgraciado, va a por
agua al
río, y encuentra el cauce vacío.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El deseo hace hermoso lo feo.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El desdichado va por
agua al
río, y encuentra el cauce vacío.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El demonio no duerme.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
El de las
piedras hace
pan.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
El dedo malo, se corta y se vota.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
El Dar limosna nunca mengua la bolsa.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
El cornudo es el último que lo sabe.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
El daño hecho no tiene remedio.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El corazón nunca es engañador.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El corazón no habla, pero adivina.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El corazón engaña a los viejos.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El corazón del ñame sólo lo sabe el cuchillo.
El cornudo es el último que lo sabe.
El corazón del justo, piensa para responder.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El corazón del codicioso nunca tiene reposo.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.