Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El gañán y el gallo, de un año.
El gallo donde canta come.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
El gallo donde canta come.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
El fruto prohibido es el más apetecible.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
El frío conoce al encuero.
El fruto prohibido es el más apetecible.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El frío conoce al encuero.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El fraile, la horca en el aire.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El fraile, la horca en el aire.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
El fraile, la horca en el aire.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Es amigo mío aquel
que me socorre,
no el que me compadece.
El Hombre de la Rosa
amigo que no tiene precio.
Sófocles
Pues claro que lo más importante es la salud, pero nuestra España se entristece al verse tan desamparada.
Abrazos de un amigo:
C. C. C.
a mi sobrino lo mandaron por fin a burgos o bilbao y cojio burgos
Esa menos peligroso
Esta bien he hablado hoy con él gracias Garbiñe.
¿Te ha tocado la lotera?
A mi nada de nada
Puri me alegro que Marcos este mejor
Buenos días
De lotería nada de mada
espero que tu hijo este bien cortes.
Esta bien he hablado hoy con él gracias Garbiñe.
¿Te ha tocado la lotera?
A mi nada de nada
Dos cuñados sentados en bancos bien adornados
La abuela y la nieta no se están quietas
Los amigos verdaderos son los primeros
Las bodas de antes son elegantes
La presencia de tus seres queridos sean bienvenidos
La familia y la belleza son como las cerezas
Comer unas migas te llenan la barriga
Tener hermanas es tener la vida sana
Un hijo querido siempre es bienvenido
La celebración de una fiesta siempre sen gratas si se hacen en familia
Cuando se quiere a un pueblo no es malo decirlo
Buenos días a todos desde San Pedro de Mérida
Felices fiestas
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El follo del santo, no hiede tanto.
El espantapájaros solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagán en él.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El espantajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El flojo y el mezquino andan dos veces el camino.
El español fino, después de comer siente frío.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.
El flojo trabaja doble.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
El enjambre de Abril para mí, el de mayor para mí hermano, el de Junio para ninguno.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
El éxito sin honor es un fracaso.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
El atajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El empezar es el comienzo del acabar.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El estreñido muere de cursos.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espantapájaros solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagán en él.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El espantajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El español fino, después de comer siente frío.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.