Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Te casaste, te frego.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Te casaste, te entera.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Te casaste, la cagaste.
Tantos días que pasen de enero, tantos ajos que pierde el ajero.
Te asustado de la mortaja y te abrazos al difunto.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Tarde piaste pajarito.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Tapar la nariz, y
comer la perdiz.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
Tapados como el burro de la
noria.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Tanto va el cántaro a la
fuente, que al final se rompe.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Tanto tienes, cuánto vales.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Tanto tiempo en el
campo y no conoces el matojo.
Tanto ganado, tanto gastado.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Tanto da el agua en la piedra, que la quiebra.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Tantos días que pasen de enero, tantos ajos que pierde el ajero.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Tan sólo debes sembrar lo que puedas abonar.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Tan rápido como un chisme.
Tanto peca el que mata la
vaca como el que le agarra la pata.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Tan presto se va el cordero como el carnero.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Tanto
ganado, tanto gastado.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Tanto fue el cántaro a la
fuente hasta que por fin se rompió.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Tanto está la gotera sobre la
piedra hasta que hace el roto.
También los secretarios echan borrones.
Tanto da el
agua en la
piedra, que la quiebra.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Tanto da el
agua en la
piedra que la quiebra.
También al verdugo ahorcan.
Tantas veces va el cántaro a la
fuente, que al final quiebra.
Tal vendrá que tal te quiera.
Tan sólo debes sembrar lo que puedas abonar.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Tan rápido como un chisme.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Tan presto se va el cordero como el carnero.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Tal para cual.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el
altar el
santo.
También los secretarios echan borrones.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
También al verdugo ahorcan.
Tajada que lleva el gato, tarde vuelve al plato.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Tal vendrá que tal te quiera.
Tabernero diligente, de quince cántaras hace veinte.
Tal queda la
casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.