SAN PEDRO DE MERIDA: Tanto tienes, cuánto vales.

Sólo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.

Soltero maduro, maricón seguro.

Son muchos los hijos del muerto.

Suegra, ni de barro es buena.

Suerte te dé Dios, hijo, que el saber poco basta.

Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.

Tal para cual, la puta y el rufián.

Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.

Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.

Tanto tienes, cuánto vales.