Hace muchos años que estuve trabajando en Bilbao. Desde entonces tengo gratos recuerdos, es una ciudad bonita y la gente es especial pero de verdad. La única pena, es que en la oficina había una lesbiana con muy mala leche y que era insoportable. Pero todo lo demá genial. Viva Bilbao y su gente. Tengo muy buenos recuerdos.