cuadrillas rioja alavesa
El Ayuntamiento de Oion niega que el extorsionador fuera edil
El imputado en el caso de amenazas a un empresario se presentaba a sí mismo como concejal de la localidad
Viernes, 9 de Octubre de 2015 - Actualizado a las 06:15h
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Vista de la localidad alavesa de Oion.
oion - El Ayuntamiento de Oion se ha visto obligado a salir en defensa de su institución a causa de las afirmaciones de algún medio en las que se afirmaba que un imputado por pertenencia a una banda de extorsionadores y por amenazas había sido concejal de Oion. Ayer, a través de de un comunicado de Alcaldía, el primer edil de la localidad, Eduardo Terroba, desmintió que esa persona, que responde a las iniciales J. L. I. haya ostentado un cargo político en el Consistorio.
Este caso se conoció en marzo del año pasado cuando una falsa denuncia presentada ante la Guardia Civil de Vitoria permitió detener a dos empresarios que estaban extorsionando a otro, Javier Churruca, gerente y copropietario del Club de Pádel de La Grajera (Logroño), así como a varios secuaces que fueron contratados para lograr quedarse con el negocio de la víctima. Entre esos sicarios se encuentra una persona que ha sido identificada como J. L. I. y que se presentaba a si mismo como concejal por el Ayuntamiento de Oion amenazado por ETA, y por eso llevaba un arma de fuego, y otra persona, O. M. M., exconcejal del PP en el Ayuntamiento de Ezcaray.
Los dos empresarios detenidos, presuntos autores intelectuales de la extorsión, contrataron los servicios de varios secuaces al objeto de hacerse con el negocio de otro empresario riojano (exsocio de éstos) y con el que mantenían distintas demandas civiles. Las instrucciones que recibieron consistieron en propinarle una paliza con garantía de dos semanas de ingreso hospitalario, quemar parte del negocio e introducir gran cantidad de droga en el vehículo. En pago por llevar a cabo estas acciones recibieron 34.000 euros. Sin embargo, a pesar del acuerdo, los secuaces exigieron más dinero a cambio de su silencio, llegando a conseguir otros 20.000 euros.
El hilo conductor que permitió desenmarañar la trama fue una denuncia presentada en dependencias del equipo de delitos contra el patrimonio de la Guardia Civil de Vitoria. El denunciante, el empresario riojano, manifestó estar siendo extorsionado por varios individuos y recordó discrepancias con un antiguo socio. - P. J. P.
El Ayuntamiento de Oion niega que el extorsionador fuera edil
El imputado en el caso de amenazas a un empresario se presentaba a sí mismo como concejal de la localidad
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oion - El Ayuntamiento de Oion se ha visto obligado a salir en defensa de su institución a causa de las afirmaciones de algún medio en las que se afirmaba que un imputado por pertenencia a una banda de extorsionadores y por amenazas había sido concejal de Oion. Ayer, a través de de un comunicado de Alcaldía, el primer edil de la localidad, Eduardo Terroba, desmintió que esa persona, que responde a las iniciales J. L. I. haya ostentado un cargo político en el Consistorio.
Este caso se conoció en marzo del año pasado cuando una falsa denuncia presentada ante la Guardia Civil de Vitoria permitió detener a dos empresarios que estaban extorsionando a otro, Javier Churruca, gerente y copropietario del Club de Pádel de La Grajera (Logroño), así como a varios secuaces que fueron contratados para lograr quedarse con el negocio de la víctima. Entre esos sicarios se encuentra una persona que ha sido identificada como J. L. I. y que se presentaba a si mismo como concejal por el Ayuntamiento de Oion amenazado por ETA, y por eso llevaba un arma de fuego, y otra persona, O. M. M., exconcejal del PP en el Ayuntamiento de Ezcaray.
Los dos empresarios detenidos, presuntos autores intelectuales de la extorsión, contrataron los servicios de varios secuaces al objeto de hacerse con el negocio de otro empresario riojano (exsocio de éstos) y con el que mantenían distintas demandas civiles. Las instrucciones que recibieron consistieron en propinarle una paliza con garantía de dos semanas de ingreso hospitalario, quemar parte del negocio e introducir gran cantidad de droga en el vehículo. En pago por llevar a cabo estas acciones recibieron 34.000 euros. Sin embargo, a pesar del acuerdo, los secuaces exigieron más dinero a cambio de su silencio, llegando a conseguir otros 20.000 euros.
El hilo conductor que permitió desenmarañar la trama fue una denuncia presentada en dependencias del equipo de delitos contra el patrimonio de la Guardia Civil de Vitoria. El denunciante, el empresario riojano, manifestó estar siendo extorsionado por varios individuos y recordó discrepancias con un antiguo socio. - P. J. P.