Enmendar la plana: Equivale a la acción desarrollada por una persona de mejor preparación, que consiste en corregir, arreglar, hacer enmiendas en la tarea hecha por otra, tal como lo hacían (y hacen) los maestros en la hoja (plana) del estudiante.
Enroscar la víbora: Engañar a alguien, hacerle creer que es verdad algo que es falso o tratar de convencerlo de la calidad de algún producto o servicio. La expresión proviene de la época en que los vendedores ambulantes de la ciudad de Buenos Aires utilizaban -a manera de mascota- una serpiente (por lo general, una pacífica boa constrictor) que llevaban enrollada al cuello y acariciaban mientras recitaban su discurso. Como la fama de esos vendedores, a causa de la baja calidad de los productos que vendían, los hizo merecedores del mote de embusteros, la frase comenzó a aplicarse en los casos de intento de engaño.
Entrar en razón: Simplemente razonar, recapacitar, usar el raciocinio, sobre todo cuando alguien es remiso a comprender un razonamiento o análisis que no puede o no quiere aceptar.
Entre bastidores: Es el lugar en el que se preparan las representaciones teatrales, las de televisión, los desfiles de modas y suelen transitar por él artistas y técnicos. En esos lugares, se dicen y hacen cosas que no trascienden al público. En la Argentina, circula la deformación entre bambalinas, en la que se confunde a estos elementos con los bastidores. Las "bambalinas" son las tiras de lienzo que cuelgan del telar del teatro y representan la parte superior del decorado, no el piso. La expresión entre bastidores, en el lenguaje general, alude a la trama secreta que llevan a cabo algunas personas sobre ciertos temas.
Entre bomberos no nos vamos a pisar la manguera: Frase familiar usada para censurar a quien trata de sacar ventaja de personas de su misma condición o profesión, como si realmente un bombero entorpeciera la función de un colega, pisándole la manguera. Circulan muchas variantes de esta frase, entre las que se destaca entre gitanos, no nos vamos a adivinar la suerte, con idéntico valor.
Entre gallos y medianoches: Algo hecho a escondidas, sin advertir a nadie lo que está sucediendo. La expresión se basa en la hora del día en que suelen hacerse ciertos arreglos, por lo general, protegido por la oscuridad de la medianoche que se extiende casi hasta que el gallo canta, al alba.
Entre la espada y la pared: Estar en una situación delicada, sin una salida aparente, como los antiguos espadachines que se encontraban entre la espada de su oponente y la pared contra la que habían sido acorralados.
Era de noche y, sin embargo, llovía: Es una absurda frase proverbial con la que se hace burla a los que dicen cosas incongruentes. Su creador habría sido el costumbrista y satírico Antonio Neira de Mosquera.
Éramos pocos y parió mi abuela: Frase aplicada para expresar la presencia de gran cantidad de personas o hechos inesperados cuando y donde menos se lo espera. La referencia a la abuela está basada en el hecho de la infrecuencia de los embarazos en las mujeres que son abuelas.
Errar es humano; perdonar es divino: Es una frase proverbial que alude a la falibilidad del ser humano, pero al mismo tiempo, reconoce que el don de perdonar es digno de un Ser superior, Dios, por lo que cuando el hombre perdona, debería sentirse más cerca del Creador.
Es la caraba: Se usa para para dar a entender que algo o alguien es muy divertido, bromista, jolgorioso... El origen de esta frase está en una anécdota sucedida durante el transcurso de una feria. En una de las casetas se anunciaba algo extraordinario "La Caraba". El que siempre estaba dispuesto a asombrarse, lógicamente entraba y cuál no sería su sorpresa cuando el "fenómeno" que encontraba era una burra muy vieja y flaca. El dueño de la caseta decía que no existía ningún engaño ya que la burra era "La Caraba", es decir "la que araba y ya no ara".
Escoba nueva barre bien: Nadie duda de esta afirmación, por eso se la aplica en referencia a la persona que comenzó a desempeñarse recientemente en una tarea. Un nuevo empleado, por lo general, en los primeros días trabaja arduamente y es capaz incluso de quedarse a hacer horas extras. Con el tiempo, al igual que la escoba que ha sido desgastada por el uso...
Ese es el quid de la cuestión: Frase usada para señalar dónde está el punto esencial o central de un problema o cuestión. El término latino quid (que debe pronunciarse /kid/ y no /kuid/) significa "qué cosa".
Esperar la cigüeña: Modismo utilizado para decir que una mujer está embarazada. La procedencia hay que buscarla en la mitología escandinava y está basada en las sanas costumbres de esta ave: monógama, vive siempre en el mismo nido, protege mucho a sus descendientes y cuida de igual manera a sus padres. Por otra parte, en Europa, su reaparición anual es considerada símbolo de buen augurio.
Esquivar el bulto: Eludir la responsabilidad, no comprometerse con algo.
Estar a dos velas: Es lo mismo que estar sin parné, sin dinero. La procedencia de esta frase es incierta. El folclorista José María Sbarbi en su obra Gran diccionario de refranes, comenta acerca de esta expresión: "Como en las iglesias, después de terminadas las funciones religiosas, se apagaban todas las luces menos 2 que quedaban delante del sagrario, y como éstas alumbran poco para el espacio tan grande de aquéllas (las iglesias), puede decirse que quedan tristes y medrosas y, por lo tanto, se compara con el ánimo del individuo que no tiene dinero".
Al experto José María Iribarren esta explicación no le convence y sitúa el origen del dicho en las timbas y partidas de naipes antiguas, donde el banquero solía colocarse entre un par de velas. En este supuesto, dejar al banquero a dos velas o quedarse a dos velas equivaldría a dejarle sin un céntimo.
Estar a la luna de Valencia: El dicho se aplicaba antiguamente a la gente que tenía que dormir fuera de las murallas de la ciudad por llegar tarde.
Estar alunado: Estar de mal humor, enojado con motivo o sin él. La expresión tiene origen en la influencia que la luna ejerce sobre la conducta de las personas y las cosas.
Estar como pez en el agua: Sentirse cómodo en un lugar o en una situación.
Estar con un pie en el cajón: Estar a punto de morir, como las personas que padecen largas y penosas enfermedades y cuyo final es previsible.
Estar curado de espanto: No asustarse, ni escandalizarse por nada de lo que pudiera ocurrir u ocurrirle, a causa de la experiencia acumulada, como si "ya lo hubiera visto o vivido todo".
Estar en bolas: Equivale, literalmente, a estar desnudo y, metafóricamente, a quedarse sin ningún recurso para afrontar gastos o sin conocimiento para responder a determinada cuestión. El origen es la palabra bolas que en germanía significaba "feria" o "mercado público", con lo que la expresión estar en bolas equivalía a "exponerse públicamente".
Estar en capilla: Hallarse alguien en el trance de pasar una prueba difícil o de conocer el resultado de algo que le preocupa. El rey Felipe II fue el primero que dispuso que en las cárceles se habilitaran capillas para que los reos condenados a muerte pudiesen confesarse y comulgar el día anterior a su ejecución.
Estar en la cuerda floja: Permanecer en una situación delicada, comprometida o sometido a una amenaza en la realización de un asunto. La comparación surge de la actividad de los equilibristas o volatineros que realizaban exhibiciones caminando sobre una cuerda o alambre no tenso, muchas veces a varios metros de altura.
Estar en las Batuecas: Significa estar distraído, tener el pensamiento en cosa diferente de la que se trata. También es sinónimo de ignorancia y simplicidad.
Las Batuecas es un valle de la provincia de Salamanca (España) que linda con las Hurdes. Se trata de un enclave paradisíaco entre dos estribaciones de la sierra de Francia, cercado por montañas y con una vegetación exuberante. En tiempos pasados, sus habitantes tenían fama de salvajes. Eran llamados los beocios de España, o sea, los ignorantes o estúpidos de España. Hace 150 años, decir que uno se había criado en las Batuecas era ponerle al nivel de un cafre.
Antiguamente corrían por la Península Ibérica mil fábulas sobre este valle, desde que sus habitantes andaban desnudos hasta que adoraban al diablo. Una vieja tradición aseguraba que las Batuecas habían permanecido en el olvido durante siglos, hasta que una doncella y un paje de la casa de Alba descubrieron el lugar. Para algunos, el fabuloso hallazgo tuvo lugar en el reinado de los Reyes Católicos. Según otros, ocurrió durante el mandato de Felipe II.
El padre Feijoo contribuyó de forma decisiva a desmontar las leyendas sobre las Batuecas con su obra Fábula de las Batuecas y países imaginarios.
Estar en Babia: La comarca leonesa de Babia era el lugar al que iban los reyes de León a descansar. Cuando el rey estaba en Babia, no quería saber nada de la corte.
Estar en un brete: Estar en un aprieto, permanecer acotado. El brete es una especie de cerco por donde transita el ganado vacuno y sólo le permite dirigirse hacia donde lo guía el camino, pero también era un cepo de hierro que se ponía a los reos en los pies, para que no pudieran huir.
Enroscar la víbora: Engañar a alguien, hacerle creer que es verdad algo que es falso o tratar de convencerlo de la calidad de algún producto o servicio. La expresión proviene de la época en que los vendedores ambulantes de la ciudad de Buenos Aires utilizaban -a manera de mascota- una serpiente (por lo general, una pacífica boa constrictor) que llevaban enrollada al cuello y acariciaban mientras recitaban su discurso. Como la fama de esos vendedores, a causa de la baja calidad de los productos que vendían, los hizo merecedores del mote de embusteros, la frase comenzó a aplicarse en los casos de intento de engaño.
Entrar en razón: Simplemente razonar, recapacitar, usar el raciocinio, sobre todo cuando alguien es remiso a comprender un razonamiento o análisis que no puede o no quiere aceptar.
Entre bastidores: Es el lugar en el que se preparan las representaciones teatrales, las de televisión, los desfiles de modas y suelen transitar por él artistas y técnicos. En esos lugares, se dicen y hacen cosas que no trascienden al público. En la Argentina, circula la deformación entre bambalinas, en la que se confunde a estos elementos con los bastidores. Las "bambalinas" son las tiras de lienzo que cuelgan del telar del teatro y representan la parte superior del decorado, no el piso. La expresión entre bastidores, en el lenguaje general, alude a la trama secreta que llevan a cabo algunas personas sobre ciertos temas.
Entre bomberos no nos vamos a pisar la manguera: Frase familiar usada para censurar a quien trata de sacar ventaja de personas de su misma condición o profesión, como si realmente un bombero entorpeciera la función de un colega, pisándole la manguera. Circulan muchas variantes de esta frase, entre las que se destaca entre gitanos, no nos vamos a adivinar la suerte, con idéntico valor.
Entre gallos y medianoches: Algo hecho a escondidas, sin advertir a nadie lo que está sucediendo. La expresión se basa en la hora del día en que suelen hacerse ciertos arreglos, por lo general, protegido por la oscuridad de la medianoche que se extiende casi hasta que el gallo canta, al alba.
Entre la espada y la pared: Estar en una situación delicada, sin una salida aparente, como los antiguos espadachines que se encontraban entre la espada de su oponente y la pared contra la que habían sido acorralados.
Era de noche y, sin embargo, llovía: Es una absurda frase proverbial con la que se hace burla a los que dicen cosas incongruentes. Su creador habría sido el costumbrista y satírico Antonio Neira de Mosquera.
Éramos pocos y parió mi abuela: Frase aplicada para expresar la presencia de gran cantidad de personas o hechos inesperados cuando y donde menos se lo espera. La referencia a la abuela está basada en el hecho de la infrecuencia de los embarazos en las mujeres que son abuelas.
Errar es humano; perdonar es divino: Es una frase proverbial que alude a la falibilidad del ser humano, pero al mismo tiempo, reconoce que el don de perdonar es digno de un Ser superior, Dios, por lo que cuando el hombre perdona, debería sentirse más cerca del Creador.
Es la caraba: Se usa para para dar a entender que algo o alguien es muy divertido, bromista, jolgorioso... El origen de esta frase está en una anécdota sucedida durante el transcurso de una feria. En una de las casetas se anunciaba algo extraordinario "La Caraba". El que siempre estaba dispuesto a asombrarse, lógicamente entraba y cuál no sería su sorpresa cuando el "fenómeno" que encontraba era una burra muy vieja y flaca. El dueño de la caseta decía que no existía ningún engaño ya que la burra era "La Caraba", es decir "la que araba y ya no ara".
Escoba nueva barre bien: Nadie duda de esta afirmación, por eso se la aplica en referencia a la persona que comenzó a desempeñarse recientemente en una tarea. Un nuevo empleado, por lo general, en los primeros días trabaja arduamente y es capaz incluso de quedarse a hacer horas extras. Con el tiempo, al igual que la escoba que ha sido desgastada por el uso...
Ese es el quid de la cuestión: Frase usada para señalar dónde está el punto esencial o central de un problema o cuestión. El término latino quid (que debe pronunciarse /kid/ y no /kuid/) significa "qué cosa".
Esperar la cigüeña: Modismo utilizado para decir que una mujer está embarazada. La procedencia hay que buscarla en la mitología escandinava y está basada en las sanas costumbres de esta ave: monógama, vive siempre en el mismo nido, protege mucho a sus descendientes y cuida de igual manera a sus padres. Por otra parte, en Europa, su reaparición anual es considerada símbolo de buen augurio.
Esquivar el bulto: Eludir la responsabilidad, no comprometerse con algo.
Estar a dos velas: Es lo mismo que estar sin parné, sin dinero. La procedencia de esta frase es incierta. El folclorista José María Sbarbi en su obra Gran diccionario de refranes, comenta acerca de esta expresión: "Como en las iglesias, después de terminadas las funciones religiosas, se apagaban todas las luces menos 2 que quedaban delante del sagrario, y como éstas alumbran poco para el espacio tan grande de aquéllas (las iglesias), puede decirse que quedan tristes y medrosas y, por lo tanto, se compara con el ánimo del individuo que no tiene dinero".
Al experto José María Iribarren esta explicación no le convence y sitúa el origen del dicho en las timbas y partidas de naipes antiguas, donde el banquero solía colocarse entre un par de velas. En este supuesto, dejar al banquero a dos velas o quedarse a dos velas equivaldría a dejarle sin un céntimo.
Estar a la luna de Valencia: El dicho se aplicaba antiguamente a la gente que tenía que dormir fuera de las murallas de la ciudad por llegar tarde.
Estar alunado: Estar de mal humor, enojado con motivo o sin él. La expresión tiene origen en la influencia que la luna ejerce sobre la conducta de las personas y las cosas.
Estar como pez en el agua: Sentirse cómodo en un lugar o en una situación.
Estar con un pie en el cajón: Estar a punto de morir, como las personas que padecen largas y penosas enfermedades y cuyo final es previsible.
Estar curado de espanto: No asustarse, ni escandalizarse por nada de lo que pudiera ocurrir u ocurrirle, a causa de la experiencia acumulada, como si "ya lo hubiera visto o vivido todo".
Estar en bolas: Equivale, literalmente, a estar desnudo y, metafóricamente, a quedarse sin ningún recurso para afrontar gastos o sin conocimiento para responder a determinada cuestión. El origen es la palabra bolas que en germanía significaba "feria" o "mercado público", con lo que la expresión estar en bolas equivalía a "exponerse públicamente".
Estar en capilla: Hallarse alguien en el trance de pasar una prueba difícil o de conocer el resultado de algo que le preocupa. El rey Felipe II fue el primero que dispuso que en las cárceles se habilitaran capillas para que los reos condenados a muerte pudiesen confesarse y comulgar el día anterior a su ejecución.
Estar en la cuerda floja: Permanecer en una situación delicada, comprometida o sometido a una amenaza en la realización de un asunto. La comparación surge de la actividad de los equilibristas o volatineros que realizaban exhibiciones caminando sobre una cuerda o alambre no tenso, muchas veces a varios metros de altura.
Estar en las Batuecas: Significa estar distraído, tener el pensamiento en cosa diferente de la que se trata. También es sinónimo de ignorancia y simplicidad.
Las Batuecas es un valle de la provincia de Salamanca (España) que linda con las Hurdes. Se trata de un enclave paradisíaco entre dos estribaciones de la sierra de Francia, cercado por montañas y con una vegetación exuberante. En tiempos pasados, sus habitantes tenían fama de salvajes. Eran llamados los beocios de España, o sea, los ignorantes o estúpidos de España. Hace 150 años, decir que uno se había criado en las Batuecas era ponerle al nivel de un cafre.
Antiguamente corrían por la Península Ibérica mil fábulas sobre este valle, desde que sus habitantes andaban desnudos hasta que adoraban al diablo. Una vieja tradición aseguraba que las Batuecas habían permanecido en el olvido durante siglos, hasta que una doncella y un paje de la casa de Alba descubrieron el lugar. Para algunos, el fabuloso hallazgo tuvo lugar en el reinado de los Reyes Católicos. Según otros, ocurrió durante el mandato de Felipe II.
El padre Feijoo contribuyó de forma decisiva a desmontar las leyendas sobre las Batuecas con su obra Fábula de las Batuecas y países imaginarios.
Estar en Babia: La comarca leonesa de Babia era el lugar al que iban los reyes de León a descansar. Cuando el rey estaba en Babia, no quería saber nada de la corte.
Estar en un brete: Estar en un aprieto, permanecer acotado. El brete es una especie de cerco por donde transita el ganado vacuno y sólo le permite dirigirse hacia donde lo guía el camino, pero también era un cepo de hierro que se ponía a los reos en los pies, para que no pudieran huir.