Bosque encantado de Aldán, ALDAN

EL ABRAZO VERDE:

Cierro los ojos y me acerco despacio, como quien pide permiso a la tierra. Rodeo tu tronco con mis manos abiertas, y el ruido del mundo se apaga y se aleja.

Siento tu pulso callado y profundo, la savia que sube buscando la luz. Tu corteza fría abriga mis manos, y el peso del día se aparta de mí.

Mis pies se hunden en tu misma calma, mis hombros recuerdan que es bueno crecer. Me das tu silencio que todo lo cura, me das tu regazo de roble y de miel.
(10 de Septiembre de 2026)