Podían ser poco mas de las nueve, de una noche cualquiera de los años setenta.
Cándida (mi madre, q. e. d.) se encontraba en casa, mas concretamente en la cocina, que hacía esquina a dos calles, por lo que era muy fácil escuchar lo que pasaba fuera.
De repente oye como el grito de una persona, muy preocupada ella, por estas cosas, se asoma a la ventana, pero no ve nada.
Al rato, escucha otro grito: esta vez sale al "corredor", entonces abierto, con unas barandillas de madera. Desde el corredor ... (ver texto completo)
Cándida (mi madre, q. e. d.) se encontraba en casa, mas concretamente en la cocina, que hacía esquina a dos calles, por lo que era muy fácil escuchar lo que pasaba fuera.
De repente oye como el grito de una persona, muy preocupada ella, por estas cosas, se asoma a la ventana, pero no ve nada.
Al rato, escucha otro grito: esta vez sale al "corredor", entonces abierto, con unas barandillas de madera. Desde el corredor ... (ver texto completo)