mis padres, Pedro Garcia y Cecilia Gomez, salieron un día de ese pueblo, supongo que caminando rumbo a Argentina. Cada uno por su lado pero la vida los juntó en Buenos Aires. Nunca pudieron volver, pero yo cumplí su sueño y hoy las cenizas de mi padre descansan bajo un arbol, camino del Lumbeirico, casi al final del camino, cuando todo se convierte en montaña y cielo. En esa iglesia, bajo la escalera descansan dos de mis abuelos, JOSE GARCIA y DOLORES LORENZO. Yo tuve la suerte de ver sus tumbas ... (ver texto completo)