Blas, ¡vaya tormenta que os cayo el fin de semana pasado! Ahí por otoño y aquí por primavera... Yo estoy con la ropa metida en la lavadora desde hace dos días, no deja de llover y la niebla cubre todas las montañas como si fuera diciembre, ayer tuve la calefacción encendida medio día, hace dos días hable con mi tía Adelina, en Castrelos, y me ha dicho que la sierra estaba nevada. Diremos aquello de: Siempre que ha llovido, ha escampado. Hace dos días unos amigos míos, que vinieron de Cuenca, me contaban ... (ver texto completo)