Cuenta la leyenda que en el lugar portugués de Barcelos fue acusado un peregrino del delito de robo, por lo que iban a pasarlo por la horca.
El peregrino pidió clemencia al juez, mientras éste estaba saboreando con fruición un gallo recién cocinado.
Sin dejar de tragar tajadas, el juez le negó la clemencia.
Entonces el peregrino vaticinó que, ante la injusticia que se iba a cometer, aquel gallo tan bien saboreado cantaría.
¡Y vaya si cantó! O por lo menos, eso dice la leyenda...
Muerto, desplumado, ... (ver texto completo)
El peregrino pidió clemencia al juez, mientras éste estaba saboreando con fruición un gallo recién cocinado.
Sin dejar de tragar tajadas, el juez le negó la clemencia.
Entonces el peregrino vaticinó que, ante la injusticia que se iba a cometer, aquel gallo tan bien saboreado cantaría.
¡Y vaya si cantó! O por lo menos, eso dice la leyenda...
Muerto, desplumado, ... (ver texto completo)
Sr. Telesforo: Ahorrese la palmadita, tengo que decirle que usted esta nervioso por la La Sra Pita Moñuda y es normal yo soy un gallo fuerte y vistoso, encambio usted ya esta para el arrastre. En Portugal puede encontrar unos militares con corneta y si le tira de una cuerda le sale algo por la petrina en forma de pene, por cierto muy duro. Cosa que usted ya casi no se acuerda. Sera un fracaso su unión con la Pita porque ella es muy caliente y usted no sera capaz de apagar ese fuego. Le saldran unos ... (ver texto completo)