Sr. Romerales, puede contar, si así lo desea, con mi admiración por su trayectoria en el ejército y por su tesón para ascender en la escala de mandos, a pedasr de proceder de la chusquería, ya que es, precisamente, este detalle el que le otorga mas valor a su carrera.
Les debemos agradecimiento eterno a aquellos "úmedos", etre los que se encontraba, ya que sentaron las bases para que el ejército sea hoy lo que es; aunque siempre queda algún romántico con lagunas cognitivas que quisiera, quizá, un ... (ver texto completo)
Les debemos agradecimiento eterno a aquellos "úmedos", etre los que se encontraba, ya que sentaron las bases para que el ejército sea hoy lo que es; aunque siempre queda algún romántico con lagunas cognitivas que quisiera, quizá, un ... (ver texto completo)
Quien tantos años formó parte de La Legión, una vez jubilado, no pierde del todo la marcialidad propia del Cuerpo. La sigo conservando como una vieja cicatriz: por lo común invisible e indolora, pero que a veces, cuando llueve o da el sol, se deja sentir o aflora por sorpresa. Mal que le pese a los antimilitaristas de toda laya, el espíritu marcial es una de las programaciones más efectivas e interiorizadas que ha alumbrado el genio humano, siempre tan activo a la hora de tratar de manipular en provecho propio el comportamiento ajeno.
Es esa cicatriz, llueva o haga sol, la que me impide revelar aquello que debo callar. Que una cosa es revelar, y otra muy distinta rebelarse.
A sus órdenes, Don Domingos. ... (ver texto completo)
Es esa cicatriz, llueva o haga sol, la que me impide revelar aquello que debo callar. Que una cosa es revelar, y otra muy distinta rebelarse.
A sus órdenes, Don Domingos. ... (ver texto completo)