Hoy me han presentado a la señora Pita Moñuda. Se me antojó muy joven para ser una profesora a punto de su jubilación.
Lleva su cabello, de un hermoso tono castaño, peinado sobre las orejas y ligeramente rizado en forma de dos cuernecillos, cual antañona dama de los viejos daguerrotipos.
Su cutis tiene la suave blancura de las margaritas rociadas de lluvia. Huele a manzanilla silvestre de los campos de Extremadura.
Habla con rápidos ademanes, y sus súbitas inclinaciones de cabeza son graciosas ... (ver texto completo)
Lleva su cabello, de un hermoso tono castaño, peinado sobre las orejas y ligeramente rizado en forma de dos cuernecillos, cual antañona dama de los viejos daguerrotipos.
Su cutis tiene la suave blancura de las margaritas rociadas de lluvia. Huele a manzanilla silvestre de los campos de Extremadura.
Habla con rápidos ademanes, y sus súbitas inclinaciones de cabeza son graciosas ... (ver texto completo)