Zé y yo misma fuimos compañeros, sí; pero sólo siendo tiernos infantes, en la escuela de Moimenta. Nuestros juegos eran, por consiguiente, totalmente inocentes e inocuos.
Pero a mis siete años, mi madre se casó con el sargento de Lubián y me trasladaron a ese pueblo, en el que tuve una infancia muy feliz.
Fue en ese maravilloso lugar donde volví a reencontrarme con el "segador de palhas cumpridas" diez años después, enamorándome de sus patillas y de los rescoldos de nuestra infancia. No volveré ... (ver texto completo)
Pero a mis siete años, mi madre se casó con el sargento de Lubián y me trasladaron a ese pueblo, en el que tuve una infancia muy feliz.
Fue en ese maravilloso lugar donde volví a reencontrarme con el "segador de palhas cumpridas" diez años después, enamorándome de sus patillas y de los rescoldos de nuestra infancia. No volveré ... (ver texto completo)
Apreciadae ex, que alegría ver que te lembras dos nosos xogos de garotos. Más xa tíñamos certa picardía, nahún sei se te lembrarás cuando te mandaba mirar por a xinela mentras tanto eu te miraba as cluecas, qué tempos aquiles, pra ver el cu había que tirar as cluecas emcabio agora para ver las mencionadas a que hacer al revés, bein de tudas maneiras penso que bonito, quién nos diera de aquiles tempos, me recordo de aquela fouce que tanta palla cortei.
Lembrnzas para Tilisforo y tú rece un forte abrazo con sabor a palla coma os que nos dabamos na palleira. ... (ver texto completo)
Lembrnzas para Tilisforo y tú rece un forte abrazo con sabor a palla coma os que nos dabamos na palleira. ... (ver texto completo)