Mientras estuvo en la oposición Mariano Rajoy repitió hasta la saciedad que España era un país intervenido, que la UE imponía sus criterios al Gobierno socialista, que nos decían desde fuera lo que teníamos que hacer. Al entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero, Rajoy le reprochaba con dureza esa pérdida de soberanía ante la UE. Ahora que él es presidente y que Bruselas le ha impuesto un objetivo de déficit del 5,3% del PIB —él quería un 5,8%—, Rajoy reduce esa imposición a una cuestión menor, ... (ver texto completo)