Te faltó recordar también, segador de las Carvajas, mi estrategia cuando hice el curso de árbitros de balompié para evitar de una vez que la barrera se adelantara en las faltas directas.
Les clavé los pies a toda la barrera con puntas del veinticinco, de las que utilizaban los carpinteros para clavar los canteados a las vigas. No se adelantó ni uno, pero me expulsaron del Colegio de Árbitros.
Travesuras de la impetuosa juventud que la vida se encargó de modular, hombre.
Otros han seguido, y seguirán, ... (ver texto completo)
Les clavé los pies a toda la barrera con puntas del veinticinco, de las que utilizaban los carpinteros para clavar los canteados a las vigas. No se adelantó ni uno, pero me expulsaron del Colegio de Árbitros.
Travesuras de la impetuosa juventud que la vida se encargó de modular, hombre.
Otros han seguido, y seguirán, ... (ver texto completo)
Algún día te comentaré una travesura que ocurrió cuando yo estaba haciendo el curso de Monitor de Atletismo en la Escuela Nacional de Entrenadores, allá por el año 1974.
Estoy seguro que si le regalo a mi mujer una tabla, la utiliza al mismo tiempo que este trasto y ve la Tv, yo sigo exiliado en la Tv. de la salita.
Un abrazo
Estoy seguro que si le regalo a mi mujer una tabla, la utiliza al mismo tiempo que este trasto y ve la Tv, yo sigo exiliado en la Tv. de la salita.
Un abrazo