DE CUANDO MI AMANTÍSIMO COMANDANTE ERA CABO FURRIEL
Tenía que ser por entoces un yogurín este Telesforo del alma mía, al que no conocí, por desventura, hasta su senectud tan bien llevada.
Siempre nos ha dicho que su carrera militar fue debida a unos clavos indebidamente clavados en un roble de la pradería de Pentes, y una no sabe si habla en serio, o si él mismop se lo ha creído después de tanto repetirlo.
El caso es que habla de clavos, incluso cuando sueña en alta voz:
"... Todas las paredes ... (ver texto completo)
Tenía que ser por entoces un yogurín este Telesforo del alma mía, al que no conocí, por desventura, hasta su senectud tan bien llevada.
Siempre nos ha dicho que su carrera militar fue debida a unos clavos indebidamente clavados en un roble de la pradería de Pentes, y una no sabe si habla en serio, o si él mismop se lo ha creído después de tanto repetirlo.
El caso es que habla de clavos, incluso cuando sueña en alta voz:
"... Todas las paredes ... (ver texto completo)