Esta fotografía está tomada desde el interior de una de las impresionantes cuevas marinas, RIBADO

Perspectiva de contraluz (efecto túnel): Las paredes oscuras de la cueva en primer plano actúan como un marco natural que contrasta fuertemente con la claridad del exterior. En la pared de la derecha se aprecia con claridad la textura de la roca de pizarra y esquisto, dispuesta en láminas o estratos horizontales, que son característicos de esta zona de la Mariña Lucense. Formaciones rocosas exteriores: A través de la apertura de la cueva se ve una gran roca aislada en la arena, un islote esculpido que resiste el embate continuo del mar Cantábrico. Las formas redondeadas y los arcos de este Monumento Natural son el resultado de miles de años de erosión marina y eólica, que desgasta las partes más blandas de la piedra dejando estas estructuras en pie.
(13 de Octubre de 2018)