Paredes de pizarra y esquisto: Toda esa costa está compuesta principalmente por
rocas metamórficas muy antiguas, sobre todo pizarras y esquistos de tonos oscuros, grisáceos y rojizos. Si te fijas, la
roca no es lisa; está formada por capas horizontales y oblicuas superpuestas, conocidas como láminas o estratos. Formación de
cuevas (furnas): Esa gran hendidura oscura o concavidad en la parte central es el inicio (o el interior) de lo que en
Galicia se conoce como una furna (
cueva marina). El
agua del
mar Cantábrico, impulsada por las fuertes mareas y el oleaje, golpea constantemente las líneas de debilidad o grietas de la roca. Con el paso de los miles de años, el mar va desgastando y desalojando los fragmentos de
piedra, excavando estas profundas
grutas hacia el interior del
acantilado.