Construido en estilo herreriano, es conocido a menudo como El Escorial gallego por ser una de las pocas manifestaciones de este estilo en esta comunidad.
Las obras del
colegio comenzaron en 1593, bajo el patrocinio de la figura del cardenal Rodrigo de Castro, considerado por muchos el último gran príncipe eclesiástico del Renacimiento, arzobispo de
Sevilla, benefactor de Monforte y mecenas de las artes.
A mediados del siglo XVIII el Patronato de la fundación que ostentaban los Condes de Lemos se incorpora con dicho título al ducado de Alba. En 1873 se encargó a los Padres Escolapios la gestión de dicho centro educativo.
Actualmente es un centro de las
Escuelas Pías, imparten clase los Padres Escolapios, por lo que se le conoce popularmente como Colegio de los Escolapios.
ALTAR DE
PIEDRA Y SABER:
En el corazón del
Valle de Lemos se levanta,
solemne y eterno, un
faro de viva luz,
donde la piedra granítica reza y canta
bajo la
sombra protectora de la
cruz.
Nuestra Señora de la Antigua, joya herreriana,
legado noble del Cardenal Rodrigo de Castro,
que en tierras gallegas plantó la traza humana
de un sueño inmenso que aún nos deja rastro.
Tus
claustros guardan el eco de cien historias,
de jóvenes almas que el saber cobijó,
mientras la
cúpula abraza viejas glorias
y el tiempo en tus muros el
arte cinceló.
Entre tus aulas la fe y la ciencia caminan,
las
escaleras de piedra invitan a ascender,
y los ojos del Greco en tus salas iluminan
el noble
sendero de la virtud y el deber.
Monforte te mira con orgullo soberano,
guardián de la
historia, del arte y la lección,
eres el alma viva de este suelo lucense,
¡gloria a tu nombre, cuna de inspiración!
"Las obras grandiosas no desaparecen, quedan a la espera de expresar su sabiduría."