Se considera que la peregrinación a este lugar viene ya desde la Edad de Hierro, sin embargo el primer registro del que hay constancia es de 1391. También fue citado por el Padre Sarmiento en su libro Viaje a
Galicia (1754-1755), después de haberlo visitado. Al largo de todos estos siglos varias
tradiciones se forjaron alrededor de este culto, y forman parte ya de su leyenda.