PONTEDEUME: HACE MÁS DE DOSCIENTOS AÑOS...

HACE MÁS DE DOSCIENTOS AÑOS
Hace ahora más de doscientos años, cuando aquel hombre gallego pescador y labrador de sus huertos junto a la Ría de Eume, se vio obligado a salir una noche de diciembre de esas de niebla cerrada, el hombre con su caballo se fue camino de una curandera, para que aliviara a su esposa de una gripe maligna, esta señora tenía muy buena fama curando a los humanos incluso a las caballerías, parece ser que esta señora vivía en el Camino de Puentedeume a Perves o Miño. en un pazo donde tenía su vida resuelta, esta señora parece que sus antepasados la enseñaron a dominar las hierbas para casi todos lo problemas de salud. Este hombre con su caballería empezó a verse medio perdido, la niebla cerrada no le dejaba ver el camino, y su caballo se ve que se sentía perdido ante esa noche negra, Fue una noche trágica para este hombre que aunque iba arropado incluso con pieles de ganado, el frío se metía en sus huesos, y su esposa estaba en su pazo con fiebre, esperando a que su marido pudiera traer esas hierbas milagrosas, el hombre tuvo que poner pie en el suelo, para detectar el camino hoy carretera, y aunque llevaba un farol, esa noche la luz era tímida y apenas daba resplandor, la niebla era intensa, y el frío invernal era el dueño de aquel ambiente, entre la niebla por fin llegó a el pazo de la curandera, donde esta mujer le explicó como debiera usar esos métodos de poder aliviar los males de su esposa, a parte le mando hervir leche con miel y canela, y tomar el vapor cuando estuviera hirviendo durante cuatro minutos, luego tomárselo sin dejar que se enfrié, el hombre sin pensarlo demasiado entre aquella niebla cerrada volvía de camino hasta su pazo en Puentedeume, donde su esposa sudando con dicha fiebre esperaba poder usar esos métodos antiguos de curanderas famosas,
G X Cantalapiedra. 12 – 5 – 2026.