Era la década de los sesenta, la población infantil y juvenil era numerosa, un matrimonio de dos hijos era sinónimo de " precariedad " eso hacía que la calle a determinadas horas concentrara niños de distinta franja de edad, organizando diversidad de juegos, algunos en función del ciclo anual al que correspondían, el peón y las canicas cómo ejemplo tenían enmarcado su ciclo anual y así se manifestaba en los escaparates de las tiendas anunciando su venta.
El lugar que se conocía como el palco, ... (ver texto completo)
El lugar que se conocía como el palco, ... (ver texto completo)