Este
monumento de Finisterre fue inaugurado el 12 de octubre de 1993 y es obra del
escultor Agustín de la Herrán Matorras. Se localiza en la
Plaza de
Santa Catalina en frente a la
Casa da Cultura
Su intención es homenajear y recordar a los miles de emigrantes de Finisterre y
Galicia que tuvieron que marchar a tierras como América buscando un futuro y una vida mejor.
Sobre un pedestal se erige una imagen en bronce de dos metros y medio de altura de un hombre con una maleta, clásica representación del emigrante.