Bueno, lo vuelvo a escribir, haber si no me lo quitan. Pues como ya os habréis enterado la carretera sigue igual, y yo en mis trece ¡ mi hermano no puede ir a calera! tiene unos cuantos charcos de barro, que más de uno se va ha quedar ahí atascado, pero bueno, nadie dice nada, asi es la vida. Y por fin conocí la casa de Sagrario por dentro, ¡una pasada!, está genial, está superbonita y muy acogedora, me ha encantado, ya nos tomaremos un café juntitas (eso si me llamais), como no lo hagais me borro ... (ver texto completo)