Ayer no estuve en
casa, fui a
salamanca a pasar el día con mi hija y empezar a mirar reyes.
Llegué con los pies cansadísimos a pesar de ir con mis mejores botas, que son supercómodas, pero es que pateamos de norte a sur.
Hizo un día buenísimo, llevé la chaqueta y se quedó todo el tiempo en el
coche, no hizo falta.
Hoy también amanecía muy bueno, pero ya está todo lleno de nubes, aunque me imagino que será a ratos, en cambio para mañana dan hasta algo de
agua, aunque conociendo este
pueblo, seguro
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