Belisa Crepusculario salvó la vida y además descubrió por casualidad la escritura. Al llegar a una aldea en las proximidades de la costa, el viento colocó a sus pies una hoja de periódico. Ella tomó aquel papel amarillo y quebradizo y estuvo largo rato observándolo sin adivinar su uso, hasta que la curiosidad pudo más que su timidez. Se acercó a un hombre que lavaba un caballo en el mismo charco turbio donde ella saciara su sed.
- ¿Qué es esto? -preguntó. -La página deportiva del periódico -replicó ... (ver texto completo)
- ¿Qué es esto? -preguntó. -La página deportiva del periódico -replicó ... (ver texto completo)