(...)En uno de los
puertos se rumoreaba la posibilidad del relevo del Capitán de la nave cuando llegaran a tierra. Este rumor no era nuevo, ya en aquella famosa “isla
amiga”, hace meses, cuando estaban de
fiestas se rumoreaba, pero ahora había cogido fuerza.
Ese día el Capitán prefirió dormir, ¡qué
feliz en su sueño! pero el resto de la tripulación, mandos incluidos bajó a tierra firme.
Como al Capitán le gustaba dormir, apenas se enteraba de lo que pasaba a su alrededor. Entre bostezo y bostezo,
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