Decirle al ecologista, "de las lucecitas en la
sierra", que las lucecitas no estarían en la sierra, estarían en
fincas privadas, que el dueño, en el ejercicio de su libertad, y del pleno dominio de su
finca (propiedad privada), ha decidido hacer allí una casita, una
casa de
aperos o lo que le ha dado la gana.
Pero luego estais los progres, ecologistas subvencionados, para dar la lata.