¡Que bonito está el
molino restaurado! Ahora da gusto ir allí.
En el
verano íbamos a lavar pues en el
pueblo no quedaba
agua, todo se secaba, y tambien es que no se aprovechaba tan bien como hoy en día, me refiero al agua.
El molino estaba en
ruinas y lleno de zarzas, que buena idea han tenido al reformarlo!
Que paseis una buena semana todos.
Besos Julia