Como padres de adolescentes que pasamos todos los
veranos uno días en el
pueblo, hemos regresado un poco preocupados por lo que hemos visto.Menores, casi niños, con hielo a altas horas de la
noche para hacer botellon, niños permanentemente en las
calles, consumo de no se cuantas cosas¿?.El pueblo ya no es el lugar seguro que era en
verano para menores y adolescentes tan vulnerables a esa edad.