•Sal. Nunca echarla antes al bol con el huevo para evitar que este desprenda líquido acuoso que hace chisporrotear el aceite.
•Aceite de oliva. A una mayor calidad, la temperatura de degradación será más alta y el estómago lo agradecerá.
•Huevo ecológicos o de proximidad a temperatura ambiente. Romper la cáscara en un bol. Nunca directamente en la sartén por si cae algún resto.
REQUISITOS PARA HACER UN HUEVO FRITO PERFECTO.

•Sartén pequeña y poco honda de piedra antiadherente

•Espumadera y cuchara
1. El aspecto despista, pero al pinchar la clara con un cuchillo, del interior surge toda la yema poco hecha en su jugo porque ha sido protegida de forma natural por la clara al sumergirse totalmente en el aceite caliente
1. La clara irá cogiendo el color tostado. El huevo se retirará con la espumadera cuando se observe crujiente
1. El huevo se sumergerá totalmente en el aceite, y la clara envolverá toda la yema
1. Cuando el aceite está bien caliente se echa el huevo; con el contacto del aceite, la clara se espesará
A LA ACADEMIA

1. Utilizar al menos medio litro de aceite para que el huevo quede sumergido totalmente cuando se eche a la sartén
1. La clara está hecha y alrededor han quedado las puntillas crujientes. La yema está jugosa, y en la parte inferior ha quedado solidificada
1. Sacarlo de la sartén con la espumadera para evitar coger también aceite, escurrir suavemente y servir en el plato
1. Con la cuchara ir echando aceite de la sartén por encima del huevo hasta que la clara quede opaca y con puntillas tostadas
1. Esperar a que el aceite esté bien caliente antes de echar el huevo. Evitará que absorba más grasa de la necesaria
A LA MANERA TRADICIONAL.

1. Poner aceite en la sartén, sólo la cantidad necesaria para cubrir su fondo
ASI ES COMO CONSEGUIRAS HACER EL HUEVO FRITO PERFECTO.
Existen dos maneras de hacerlo y aunque a la vista los resultados sean distintos, son igual de deliciosos

Cómo hacer el huevo frito perfecto en casa.
suele hacerse en casa. Pero degustado el académico, es difícil volver a la manera de toda la vida por la perfecta combinación: una clara hecha y una yema toda ella jugosa.