Querido Chengue: ¡Tie cojones la cosa! Me refiero, lógicamente, a la ruta de Carlos V- que si el propio Emperador se enterase la haría con vosotros, con gota y to- O sea que iniciáis “la marcha” “jartos” de chocolate con churros; hacéis la primera parada en Aldeanueva, que está al lao, y os ponéis moraos de dulces; os vais a Cuacos, que está una miaja más abajo, y os ponéis ciegos a migas. Ya, por fin, después de una marcha a ritmo de “mulas de Mario”, os vais al Monasterio, y allí ¡oh, desdicha! ... (ver texto completo)