Inevitable: situar mi casita. Es lo primero, cada vez que veo una
foto del
pueblo: ahí, entre el
tejado gris y la
torre soñé tanto, tanto, tanto... Algunos sueños se hicieron realidad, otros no, y hubo sorpresas de todo tipo,
felices y dolorosas, intensas, como la vida misma. Un día volveré para quedarme... es mi sueño "de siempre"