Tengo un familiar en
Granada, y hace cuarenta o cincuenta años estuve en la Alhambra, aquello era una pena de como estaba. Era
refugio de maleantes, nadie se preocupaba de aquello, lo tenían como un establo, tuvieron que venir los americanos y meterlo en valor, y hoy es lo que es, gracias a Dios.
Un saludo para todos Julia