El final del poema.
Estoy en tu pueblo.
Ja, ja, ja, ja,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,
Anoche los mensajes que lei no me hicieron gracia y lo de quitarlos mucho menos
sequi la charla y resulto un poco superficial
Elmaestro no me refiero a ti sino a las que estubieron y de madrugada, ya vi que hay personas que entran solo cuando les custa lo que leen sino miran y dejan pasar el tiempo
He leido algo.
El final del poema.
Estoy en tu pueblo.
Muy bien
Gracias hoy estoy un poco tonta
No digas eso mujer.

Yo ayer tuve un día muy malo.
Si.
Anoche los mensajes que lei no me hicieron gracia y lo de quitarlos mucho menos
sequi la charla y resulto un poco superficial
Elmaestro no me refiero a ti sino a las que estubieron y de madrugada, ya vi que hay personas que entran solo cuando les custa lo que leen sino miran y dejan pasar el tiempo
¿Que leiste?
El final del poema.
Estoy en tu pueblo.
Las estrellas son arenas del firmamento,
Relucen en la noche oscura.
Inspirando los amantes de literatura,
Pues siempre cargadas de sentimiento.
Si.
Gracias hoy estoy un poco tonta
Miré al cielo y en la arena de la luna: LEÏ
¿Que leiste?
Si hoy estoy un poco melancolica y,,,,,,,,,,, bueno menos mal que estas tu aqui para saludarte y si quieres charlar un rato
Si.
PALABRA DE ARENA

La bella luna
comenzaba a menguar
y nuestros cuerpos acoplados
fundiéndose fuego con fuego
se acunaban
al compás cadencioso
de las olas furiosas.
Cuantas palabras dichas
cuantas quedaron por decir
todas ellas palabras de arena,
que nuestro mar se colecciono.
Quisiera perpetuarme en la orilla
de aquellos atardeceres
colarme despacio entre tu esencia
para rescatar así aquellas
palabras de arena
que subsistieron sin decirse. ... (ver texto completo)
El gris de la melancolía se mezclaba
con el negro profundo del lamento.
Si hoy estoy un poco melancolica y,,,,,,,,,,, bueno menos mal que estas tu aqui para saludarte y si quieres charlar un rato
En cada ola una a una,
ardiente en loca pasión
hace galanteos de espuma
¡de amor, cariño y emoción!
Y en cada corazón de cada ser viviente
se acurrucaba la vida, el sosiego, la esperanza,
la ilusión de un nuevo día, que no fueran solo
palabras., sí palabras mojadas de arena de nada.
El gris de la melancolía se mezclaba
con el negro profundo del lamento.
El estruendo de un trueno
desató la furía de la tormenta;
la silueta de la noche se cobijaba
en la profundidad del valle.
Y en cada corazón de cada ser viviente
se acurrucaba la vida, el sosiego, la esperanza,
la ilusión de un nuevo día, que no fueran solo
palabras., sí palabras mojadas de arena de nada.