PORTEZUELO, mi
pueblo, bonito lugar que un día tuve que abandonar como tantos, en busca de trabajo y un futuro esperanzador, cada día que pasa añoramos con volver allí, con los nuestros. Lastima que en los años 60 no hubiese habido un IBARRA, que construyese
fabricas, hubiese creado empleo, hubiese dado a conocer nuestras cosas buenas y ninguno de los cientos de emigrantes estaría por las tierras de
España repartidos. Ahora ya es tarde, nuestros hijos están arraigados a las tierras que nos
... (ver texto completo)