Una cuchara y un cucharón
Para la sopa de caracol,
Que si eres taza y tetera, ya sabes lo que te espera...
Sigue así, Fiel escudero
Recitando estas poesías,
Que aunque la gente se ría,
ya habrá quien al acordarse,
Del calor y del esmero
Que a las palabras ponías.
Es curioso, es un misterio
Lo del sexo de los caracoles,
Pues aquí es donde radica
La cuestión de las cuestiones.
Sino lo entiende, yo le explico,
No es trabajo,
No se apure,
Ya lo sé que no lo saben
ni Angelito, ni Pablito,
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